martes, 3 de noviembre de 2015

Ángel de la muerte Capítulo 19: Asechanza

Me hallaba en la salida del colegio, las clases habían pasado tan lento como siempre y los golpes en mi rostro aún seguían sellados. Mi pie izquierdo se adelantaba al restante y mi cuerpo se movía al ritmo de los truenos.
El sofrío que gobernaba mi cuerpo comenzaba a consumirme, alcé la mirada, el cielo seguía nublado, el único sonido en el ambiente era el de mis piernas pisando la acera y el de los truenos cayendo sobre la superficie.
Llegué a la avenida principal, se encontraba repleta de gente que observaba de reojo mis heridas y volvía a su mundo sin dar mucha importancia. Las multitudes se movían muy pesadamente, un oscuro ambiente nos rodeaba a todos allí, como era de costumbre, ya que el clima de nuestra ciudad nunca fue bueno, y menos en aquella horrible época.
De repente sentí que alguien me observaba, gire mi cabeza y entonces lo vi, era aquel joven que había logrado escapar de su muerte, se encontraba en la otra vereda, observándome de lejos y con su rostro neutro.
Mis pies se detuvieron de inmediato, debía atraparlo, sabía que si no era así el volvería a hacerlo; golpear y matar a inocentes como se encontraba haciendo hace unas horas atrás.
Di la vuelta y rápidamente comencé a separar la gente de mi camino, empujándolas y separándolas suavemente. Coloqué mi pie izquierdo sobre la calle y la crucé con rapidez, intentando contener el poco transito que había, pero que de igual modo gritaba y tocaba su bocina pidiendo que me apurara a cruzar.
Llegué a la otra acera, el joven se hallaba metros delante de mí, caminando como si nada hubiera pasado. No pude detenerme y seguí mi persecución.
Caminé alrededor de una cuadra hasta que finalmente el joven se desvió, me acerqué al lugar. Negro y sombrío, un callejón sin salida, el me esperaba delante, con sus ojos fijos en mi persona y con su rostro medio torcido.

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