Onudrin cerró ambos puños y golpeo a ambos, sus cuerpos salieron disparados contra el suelo, el polvo se elevó en el aire
- No funciono… nuestro plan no funciono… - Se decía Luis
Giro su cabeza, los brazos de Mukamoto se elevaban lentamente, sus heridas eran graves, pero él seguía intentándolo. No podía creer que el pudiera levantarse luego de tal golpe, era increíble. Luis cerró los ojos
- ¡Vamos! – Se escuchó de repente – ¡¿Realmente piensas rendirte así?!
Luis abrió los ojos un segundo, Mukamoto se encontraba de pie y sostenía su malgastado cuerpo con su lanza
- ¡Levántate y pelea!
Las palabras de Mukamoto llegaban a Luis, una lágrima roja comenzó a bajar de su ojo izquierdo
- ¡No podemos darnos el lujo de perder este combate!
Un fuerte grito estremeció el lugar. Una mano primero y luego la restante, las lágrimas caían al seco suelo mientras este se levantaba, Mukamoto lanzo una sonrisa
- Tienes razón… No podemos dejar que este imbécil nos derrote... – Exclamo Luis secando su rostro. En ese momento un gran estruendo y el cuerpo de Luis se encontraba rodeado de llamas blancas que se movían de un lado hacia otro, un casco se materializo en su mano derecha y lentamente lo coloco en su cabeza – ¡Debo actuar como un verdadero Jefe!
Las llamas causaron un gran estruendo. Onudrin dio un gran paso y desapareció inmediatamente, un golpe allí y otro por acá, Luis y Mukamoto habían sido golpeados fuertemente. Onudrin volvió al presente y corrió tras ellos, pero algo estaba mal, ellos no sentían dolor, las heridas estaban allí, la sangre estaba allí, pero el sufrimiento no…
Onudrin se acercó y cuando se encontraba a unos cuantos centímetros se percató. Un ligero movimiento y la sangre caía de su vientre. Onudrin levantó la mirada, Mukamoto se encontraba con su lanza entre las manos, sosteniéndola fuertemente.
Sus ojos comenzaron a tiritar, Onudrin reguardaba una inmensa furia que finalmente desataría, un ligero golpe y Mukamoto salió desalado contra el suelo, los escombros comenzaron a cubrirlo uno por uno. Onudrin dio la vuelta, Luis se hallaba unos metros delante lanzando su puño contra una placa materializada. El impacto lanzo a Onudrin contra un muro.
Levanto nuevamente la mirada, sus ojos contenían una enorme furia. Dio un gran salto y a los pocos segundos se encontraba junto a ellos, desapareció un momento y Luis un golpe lo lanzo hacia el cielo, comenzó a descender rápidamente.
Onudrin apareció nuevamente, alguien se acercaba por detrás, dio la vuelta, Mukamoto se encontraba a tan solo centímetros de él y el filo de su lanza estaba a punto de tocar su piel. La herida comenzó a hacerse profunda a medida que Mukamoto deslizaba su lanza, el grito de agonía de Onudrin decayó suavemente. Mukamoto dio un salto hacia atrás, la lanza atravesaba su pecho abriéndolo en dos, la sangre caía lentamente, la velocidad fue demasiada, Onudrin tomo a Mukamoto del rostro y lo estalo contra el suelo, la sangre que Mukamoto derramaba era suficiente como para llenar tranquilamente un balde, el ya no podría dar más pelea, había quedado sin fuerzas.
Onudrin dio la vuelta, Luis se encontraba en el suelo, ya son energía. El cuerpo de Onudrin había sido cortado, apuñalado y golpeado, pero a comparación de ellos dos estaba en perfecto estado. Onudrin se acercó hacia Luis y tomo la lanza con la que Mukamoto había calado su pecho, para luego clocarla boca abajo y perforar la mano de Luis. Dio un fuerte grito y luego quedo en completo silencio mientras sus lágrimas caían. Onudrin dio la vuelta y escapo del lugar, Luis y Mukamoto habían sido derrotados, nada podría cambiar eso...

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