Los filos chocaron, chispas saltaron hacia los rostros de ambos. Kazama aparto ambas espadas y elevando su puño lo planto en el rostro de Genji, el cuerpo salió desalado unos cuantos metros a la zaga, raspaduras y heridas cubrieron su cuerpo de la frente a los pies.
Kazama se acercó rápidamente y aprovechando el momento pateo el rostro de Genji, haciéndolo estallar contra el suelo. Pero no se detuvo allí, Kazama, al notar que Genji no contraatacaba, dio un salto hacia atrás y despido un fulgor contra el cuerpo herido de su adversario, causando un enorme estallido y haciendo saltar cenizas a sus alrededores
- Es hermoso… - Se escuchó silenciosamente. El humo se desvanecía lentamente y una figura aparecía tras él. Era Genji, quien se encontraba herido, pero aun con la misma energía y fuerza que al comienzo, nada había cambiado– ¡Tus golpes! ¡Tú forma de pelear es hermosa! ¡Prepárate Kazama, esto recién comienza!
Kazama quedo impactado, luego de tantos golpes seguía de pie, como si no fuera nada.
- ¡Ahora te mostrare mi verdadero poder! – Siguió gritando intranquilo. Genji empuño su espada y perforo su hipocondrio, haciendo saltar un borrón de sangre que caería al suelo, tiñéndolo de rojo. Genji retiro el filo como si tan solo fuera un pedazo de papel, instantáneamente tren cabezas de serpientes se asomaron y salieron expulsadas de la herida, aun sin revelar su cuerpo completo – ¡Las tres cabezas de serpientes!
Ya no lo podía creer, Kazama se encontraba derrotado por dentro. El entendía cuan poderoso era aquel poder, savia que aquel poderío solo podía ser alcanzado invocando a uno de los Siete reyes del infierno; Belcebú. Lo que significaba que Genji no era más que un traidor…
Las tres cabezas de serpientes se movían lentamente de un lado hacia otro, moviendo sus largas y filosas lenguas mientras Genji se acercaba hacia Kazama
- Por tu rostro puedo entender que sabes lo magno que es este poder… Ahora no tienes oportunidad – Expreso Genji
Kazama se alejó unos cuantos pasos y lanzo una llamarada, pero sin más que ofrecer una de las serpientes se estiro a tal punto que llego hasta el ataque y lo absorbió sin mucho problema
- ¡Eso no funcionara! – Grito
Genji dio un gran salto y en un abrir y cerrar de ojos se encontraba frente a Kazama, el, sin dudarlo, alzo su espada e intento escindir en dos a su adversario, pero no sirvió de nada, Genji bloqueo el ataque con su mano desnuda y lanzo la hoja de Kazama fuera de su alcance.
Estaba perdido, el temor que Kazama sentía en ese momento era increíble, sus manos temblaban y su corazón palpitaba rápidamente, estaba de pie frente a un verdadero monstruo. Dos de las serpientes salieron disparadas y tomaron los brazos de Kazama y la restante se acercó hacia su cuerpo clavando sus colmillos en su cuello frio y tembloroso. Genji tomo su espada y ágilmente realizo un par de precisos cortes, dejando inmóvil a su oponente.
Kazama intentaba escapar, pero su cuerpo no respondía, Genji abrió su mano y calo el abdomen del hombre para sacarla instantáneamente
- He colocado una bomba dentro de tu cuerpo, su llegas a decir una palabra de lo que has visto no solo morirás tú, sino que acabaras con la vida de todos tus seres queridos – Dijo Genji al oído de Kazama, mientras este aún se encontraba inmóvil – Asique piénsalo mejor antes de hacerlo. El efecto de los cortes acabara en doce horas, hasta entonces estarás inmóvil… Yo me voy a la ciudad ahora mismo, agradece que no he acabado contigo…
Genji se alejó lentamente y las tres serpientes volvieron a su cuerpo, la herida cicatrizo al instante. Dio la vuelta y comenzó a caminar hacia la ciudad, dejando a Kazama inmóvil y muerto de miedo…

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