La nave había caído en un lugar rodeado de blanco, si mirabas hacia arriba podías encontrarte con una enorme esfera azul que cubría todo el terreno. El escuadrón H, lentamente comenzó a bajar de la nave. Tenma observo la nave, el motor estaba cubierto por una especie de espuma rosa
_ Todavía no podremos regresar, el motor no funcionara – Exclamo Touma
_ Eso no es lo importante ahora, miren esto…’ – Respondió Ryu
Todos giraron la mirada, una enrome luz resplandecía a lo lejos, dejando con ceguera a cualquiera, ceguera que segundos después desaparecía lentamente. Pero eso no era lo importante, a lo lejos se lograban ver miles y miles de ángeles, rondando por el suelo blanco
_ Esos… ¿Son ángeles? – Pregunta Aoi
_ Creo que si, son ángeles…’ – Responde Tenma
Touma toma su espada y comienza a acercarse lentamente a la multitud. Pero al darse cuenta, ya estaba rodeado por miles de ellos, todos con espadas y lanzas en sus manos, sin contar su atemorizante mirada.
Una gota de sudor callo de Touma, y la multitud de ángeles ataco rápidamente. Touma comenzó a cortar a cada uno de ellos, pero, la multitud iba creciendo poco a poco.
_ ¡Touma!, ¡Déjalos ya! – Exclamo Tenma – Estos ángeles, ¡No te concederán ningún deseo!, estos ángeles, aún no han sido bendecidos
_ A que te refieres – Pregunta Ryu
_ Nosotros, nos encontramos en el cielo – Explica el
Touma, al escuchar estos, da un gran salto e intenta sacárselos, de encima, pero vaya donde vaya, la multitud lo sigue sin parar.
Rápidamente, Tenma lanza un ataque hacia los seres y acaba con todos, para finalmente liberarse de ellos
_ ¡Todos guarden sus armas!, si los ven con ellas, los atacaran, intentaran proteger al todo poderoso – Explica el
Todos guardan sus armas, y levantan la mirada, miles de ángeles se encontraban a lo lejos, protegiendo una gran puerta dorada
_ Bien, vamos – Exclama Touma mientras caminaba hacia adelante
_ Adonde exactamente – Pregunta Ryu
_ ¿No es obvio? ¡Vamos tras Dios!

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